El enigma del velo de la Verónica
El Santo Rostro es un velo desplegado y protegido entre dos hojas de vidrio y es tan sutil que no se puede extraerlo del ostensorio sin correr el riesgo de dañar la Imagen impresa misteriosamente. Por lo tanto no ha sido averiguado científicamente el tipo de fibra que parece ser a simple vista un antiguo biso marino, también hallado en las pirámides de Egipto.
Los hilos horizontales son bastante ondeantes, el tejido es de sencilla estructura, de modo que el urdido y la trama se entretejen en la forma más sencilla como en una normal tejedura. El paño mide cm. 17x24.
El tejido es tan tenue que la Imagen es visible sea desde la parte anterior que desde la parte posterior. Si se pone un periódico detrás de la Imagen, se puede leerlo fácilmente incluso desde lejos. Las tonalidades del color son del marrón y los labios, ligeramente colorados rojo claro, parecen anular cualquier aspecto material. Las dos mejillas son desiguales: una, más redondeada que la otra, parece muy inchada. Los ojos miran muy intensamente hacia arriba de mondo que se puede ver el blanco del globo del ojo bajo el iris. Las pupilas son totalmente abiertas, pero en una manera irregular. La mirada es interrogativa y muy benévola.
No sólo las fotografías digitales, realizadas por el prof. Donato Vittore de la Universidad de Bari y por el prof. Giulio Fanti de la Universidad de Padua, sino también las observaciones bajo luz ultravioleta confirman la inexistencia de pintura sobre el Velo.
La iconónografa B. Pascalis Shlöemer demuestra que la Imagen de la Sábana Santa de Turín se sobrepone perfectamente al Santo Rostro de Manoppello (con más de diez puntos de referencia) evidenciando el mismo Rostro de Jesucristo, Su Descendimiento de la Cruz y Su Resurección después de tres días.

P. Heinrich Pfeiffer, catedrático de icononografía e historia de arte Cristiano en la Universidad pontificia Gregoriana, explica que esta Imagen sirvió de modelo a las representaciones posteriores del Santo Rostro, incluidos los retratos en las catacumbas romanas del siglo IV.
Afirma además que Nuestro Señor no nos ha dejado sólo su Palabra en la Sagrada Escritura, sino también su Imagen en la Sábana Santa de Turín y en el Velo de Manoppello, que son un testimonio divino de su Pasión, Resurrección y Gloria.
“… Simón Pedro entró en la tumba conmemorativa y vio las vendas (1) echadas, también el paño (2) que había estado sobre la cabeza de Él, no echado con las vendas, sino aparte, arrollado en un lugar”. (Juan 20:6-7)
¿Cómo y cuándo el Santo Rostro llegó a Manoppello?
Uno de los Capuchinos, P. Donato de Bomba, empezó desde el año 1640 unas indagaciones y escribió una "Relatione historica" (informe histórico) que está guardado al presente en el Archivo provincial de los Capuchinos en el convento de Santa Clara en L´Aquila.
En 1646 un notario autenticó en el ayuntamiento, con carta pública según la voluntad de los Capuchinos, el documento de donación y la Relación. Este informe declara que un desconocido llevó a Manoppello el Velo en 1506 y lo entregó a uno de los magnates del pueblo, tal doctor Giacom’Antonio Leonelli, sentado en un banco frente a la iglesia. Se cuenta que el doctor entró en la iglesia y abrió el rollo en el cual estaba el Velo. Inmediatamente depués salió de la iglesia pero no halló el desconocido portador del rollo que habia desaparecido sin dejar rastros.El Velo con la Imagen ha sido a lo largo de aprox. un siglo herencia de la familia Leonelli hasta que fue destinado como regalo de boda para una componente femenina de la familia, Marzia Leonelli, pero no efectivamente entregado. En 1608 el marido de esta mujer, Pancrazio Petrucci, un soldado, robó el velo en casa de su suegro. Unos años después esta mujer la vendió por 4 escudos al doctor Donat’Antonio De Fabritiis para rescatar el marido, prisonero en Chieti. El Velo fue donado por la familia De Fabritiis a los Capuchinos. Ésto declara la "Relatione Historica".
Pero si la leemos atentamente podemos comprobar que está compuesta por dos partes: un comienzo más narrativo y un núcleo con fechas historicas creibles. Desde el inicio parece toda una construcción majestuosa, con la lista de todos los gobernantes del 1506, año en el cual se cuenta que un desconocido llevó el Velo en un envuelto a Manoppello. La narración, escrita en estilo vivaz, es algo fantastica: el desconocido entregó el bulto a un cuidadano del pueblo y desapareció en un santiamén y nadie después lo halló. Se cuenta que Marzia Leonelli vendió el velo en 1618, pero ni tampoco esta fecha es cierta. El primer manuscrito de la "Relatione" afirma que la venta del Velo ocurrió en 1620. La fecha antedicha, 1618, se encuentra en la versión de la "Relatione" destinada para el ministro general de la Orden de los Capuchinos.
La primera escritura fue guardada en el Santuario del Santo Rostro en Manoppello, mientras la segunda se encuentra, con una copia escrita por la misma mano, en el archivo de la provincia del Abruzzo en L’Aquila. Lo único históricamente cierto es que Marzia Leonelli vendió el Velo al Doctor Donat’Antonio De Fabritiis en el período que abarca el 1618 y el 1620. La fecha 1608, en el manuscrito del archivo de la provincia abruza, se encuentra en el margen, escrita por otra mano.
Ahora dejemos el territorio de Manoppello y vamos a Roma para confrontar las fechas. La primera fecha, 1506, y el gobierno del Papa Julio II, nombrados en la "Relatione Historica" corresponden con el plan de demolición de la vieja basilica de San Pedro y el proyecto de sustituirla con un nuevo edificio más grandioso. La demolición inició efectivamente en 1507. La segunda fecha (1608) está escrita tan sólo en el margen del ejemplar guardado en el Archivo de la provincia del Abruzzo y corresponde exactamente con la demolición de la segunda parte de la Basilica Vaticana, incluida la capilla, construida por el Papa Julio VII en 705, en la cual se guardaba el Velo de la Verónica o, según decían en Roma, la "Verónica". Esta demolición puede haber sido una ocasión muy favorable para el robo de la preciosa reliquia romana.
Veamos que sucedió un poco antes, es decir el terzer acontecimiento al cual se alude en la "Relatione Historica": la venta del Velo con la Imagen de Cristo en Manoppello alrededor de los años 1618–20. En 1616 la corte imperial de Viena pidió al Papa Pablo V una copia de la Verónica para la reina Maria Costanza de Polonia. A pesar de que hasta aquel entonces existiera un ejercito de pintores que realizaban copias de la reliquia romana, los así llamados "pictores veronicae", en este caso confiaron la copia a un canónico de San Pedro de nombre Strozzi. Después fueron prohibidas otras copias. Se debe deducir que los "pictores veronicae" perdieron su trabajo por lo menos desde este momento. La bula pontificia del 7 de septiembre de 1616 establece que "ningún artista puede ser utilizado para hacer copias de la Verónica sino sólo los canónicos de San Pedro pueden hacerlas". Excepcionalmente fueron realizadas aún dos copias durante el papado de Gregorio XV e inmediatamente después fue prohibido, bajo pena de anatema, realizar copias de las copias.
La característica común de estas copias es la representación de la imagen con los ojos cerrados. Estas copias en ningún modo corresponden a las viejas representaciones de la Verónica romana. Una de estas copias legitimadas se encuentra aún hoy en día en la Sacristia de la "iglesia de Jesús" en Roma. Es tan fea que nadie puede creer que sea verdaderamente una copia de una Imagen que todos los peregrinos deseaban ver. Esta "copia" es una nueva obra de ningún valor hecha por un recuerdo de la Verónica, por la figura del Mandilion que se guardaba en aquel tiempo en la iglesia de S. Silvestro en Roma y por el conocimiento de la Sábana Santa de Turín mediante una copia en medida original que estaba desde el final del siglo XVI en Roma, en la iglesia de la Santa Síndone. El hecho que exactamente en este periodo, en 1618, ocurrió la venta de un tenue Velo, con un rostro más precioso y correspondiente a los rasgos de la Verónica romana, en un pueblo de Abruzzo, nos muestra los acontecimientos en Roma más extraordinarios.
Nuestra atención aumenta cuando aprendimos que el Papa siguiente, Papa Urbano VIII, no sólo prohibió todas las copias de la Verónica, sino también ordenó la destrucción de todas las copias hechas en los ultimos años. Bajo su pontificado resulta escrita la "Relatione historica" iniciada alrededor del año 1640 y acabada después de la muerte del Papa, con la lectura y autenticación notarial en 1646.
Llega a ser más consistente la suposición que el Velo fue robado en los tiempos del Papa Paulo V y trasladado a Manoppello. No resulta con certeza si el soldado encarcelado en Chieti y marido de la mujer que vendió el Velo con el Rostro de Cristo al doctor De Fabritiis, es el mismo ladrón que robó la sagrada reliquia en Roma. Después Papa Urbano VIII pudo enterarse de la desaparición de la Verónica porque tan solo así resultan explicables sus disposiciones. La presencia en Roma de muchos pintores autores de copias de la Verónica y la orden del Papa de destruir todas esas copias posible de hallar, acrecen nuestra sospecha.
En 1618 el archivista y canónico de San Pedro, Jacopo Grimaldi, cataloga todos los objetos transalados al archivo y que antes estaban en la basílica de San Pedro en el Vaticano; entre ellos también el relicario de la Verónica y escribe que "los vidrios resultan rotos, probablemente por culpa del descuido de los custodes". Este relicario del año jubilar 1350 aún está guardado y puede ser admirado en el tesoro de San Pedro.
Desde todas estas fechas, observaciones y realidades llegamos a una sola conclusión; es decir al robo del Velo de la Verónica sacado con fuerza desde su relicario.
Entonces vamos a leer con nueva comprensión el paso en la "Relatione historica" que se refiere a la acción criminal del soldado de Manoppello: "Entró violentamente en casa de Leonelli y tomó como parcela hereditaria la S.S. Imagen." En efecto este paso se refiere al Archivo de San Pedro o a la capilla de la Verónica en lugar de la casa Leonelli. Con los trabajos en ejecución, siempre hay las mejores opurtunidades de robar un objeto de gran valor.
La "Relatione historica" afirma claramente que la acción violenta de Pancrazio Petrucci, marido de Marzia Leonelli, dañó el Velo "despues de haberla agarrada con la furia y la violencia típicas en los soldados en similares ocasiones no la replegó y guardó con el cuidado y respeto que una cosa tan milagrosa y divina necesitaba, sino totalmente maltratada y mal replegada la llevó a su casa y allí la conservó a lo largo de muchos años con tan poca reverencia y estimación....(rel. hist. Arch. d. Prov. Cap., p.17 s.).
Tal descripción del objeto gastado puede ser entendida como el resultado del gesto violento que estrelló y quebró el relicario de la Verónica. Si miramos con atención el Velo, podemos constatar que un pedacito de vidrio se ha quedado encolado: ésto significa que no pudieron arrancar el Velo sin romper el cristal e incluso un pedacito de vidrio permaneció sobre el orillo inferior del tejido. El mismo archivista es el autor del "Opusculum de Sacrosancto Veronicae Sudario" escrito en el mismo año 1618, si la fecha no fue falsificada posteriormente. Los ultimos tres signos de los números romanos, en efecto, pueden haber sido añadidos o por lo menos los últimos dos que están escritos en el borde, al contrario los otros signos están en el frontispicio del manuscrito que hoy en día está guardado en el archivo de los Canonicos de San Pedro. Así, con toda probabilidad, cambiaron MDCCXV con MDCCXVIII. En el mismo frontispicio hay un dibujo, hecho por mano de Grimaldi, de la Verónica en su relicario todavía no roto que corresponde exactamente con el Santo Rostro de Manoppello; sea en los ojos abiertos que miran ligeramente hacia arriba y un poco oblicuamente, sea en los cabellos largos y los cortos pelos de la cara, sea en la boca semi-abierta, sea en el aspecto del Rostro.
Los frailes del Santuario anunciamos con gran júbilo que la Santa Sede, con decreto apostólico, concede benévolamente parcial o plenaria INDULGENCIA (remisión de la pena) asequible por los peregrinos que durante todo el corriente año jubilar 2006 vendrán para adorar a Jesús en la ocasión muy favorable del 500° Aniversario de la llegada a Manoppello de la Sagrada Reliquia. Dios os bendiga.
Fuente: voltosanto.it | Autor: P. Heinrich Pfeiffer
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