El misil, la parejita gay y de porqué los católicos no tenemos derecho al respeto
Pues sí, así es: en pleno
“cataclismo” histórico provocado por las caricaturas
musulmanas; cuando Europa entera se arroja a los pies del Islam
pidiendo perdón por la terrible ofensa cometida contra el mundo
musulmán, que a su vez es todo tolerancia y respeto por las
otras religiones, los ataques y blasfemias contra los católicos
quizá han aumentado.
A consecuencia de la rendición incondicional de Europa ante el
Islam, uno puede ver espectáculos tan grotescos o tan obscenos
como que el señor Solana Canciller de la UE, hombre conocido por
su anticatolicismo militante, habla de respaldar una iniciativa de las
Naciones Unidas para impedir la “difamación de la
religión” (naturalmente hecha a medida del Islam).
Y mientras unos se solidarizan con el Islam, y otros se callan por si
acaso, y mientras, la ONU, Solana y los países árabes
proponen impedir la “difamación de la
religión”, en occidente la posibilidad de ofender a la
Iglesia sigue siendo aún un “derecho” de todo hombre
“libre”.
Y no es que haya que remontarse al pasado (por ejemplo, el asunto de la corona de espinas, de los cristos cocinados o de las obras de teatro subvencionadas por la administración del PP y que se titulan “Me cago en D.”),
no, ni mucho menos. Ahora mismo los atentados contra la religión
católica no hacen más que multiplicarse. Hace poco
hablábamos en Ediciones Católicas de una “cosa”;
de una especie de representación teatral, que cierto
bufón especializado en comer mierda perpetraba con el titulo de Revelación en el teatro Alfil, también especializado en obras blasfemas.
También, próximamente, se estrenará con
éxito arrollador la película “El Código Da
Vinci” basada en la “novela”
del mismo título, de la que se han vendido millones ejemplares
en todo el mundo. Una novela da trama demencial, y en la que lo
único claro y distinto son las ofensas contra la fe
católica, y a unos niveles extremos.
Pero, por si no era suficiente en pleno cataclismo de las caricaturas,
dos exposiciones de un supuesto arte han venido a confirmar lo que en
realidad no necesitaba ninguna confirmación.
ARCO Y EL MISIL
ARCO 2006,
es el gran mercado (en todos los sentidos del término) de arte
contemporáneo de Madrid, que se estrenó la semana pasada,
exhibe un, digamos montaje del “artista” Óscar Seco,
titulado Nazis y Jesucristo. Es de pequeño tamaño y
consiste en una maqueta en la que aparecen soldaditos vestidos como la
infantería nazi que transportan un tanque. Se dirigen hacia una
figura de Cristo -un Corazón de Jesús de ínfima
calidad comprado en una tienda - que sostiene en su mano un misil y que
parece estar predicando a los soldaditos nazis. Todo en la obra
está comprado y es de bajísima calidad. El
“artista” únicamente ha hacho el montaje. Pero ni
siquiera eso es original, pues al parecer, en otras ocasiones ha
repetido el mismo montaje con algunas variaciones; por ejemplo en vez
de soldados nazis, soldados de de la Guerra Civil española.
Pues bien, este montaje (nunca mejor dicho) está valorado en
3.000 euros. Sin embargo la obra ya no se vende pues el galerista que
presenta la obra, Ferran Cano (Mallorca-Barcelona), se la queda
él mismo.
Este galerista, Ferran Cano, está
sorprendido con el revuelo creado por la pieza: "No me lo podía
creer. De hecho, a mí lo que me escandaliza no es esta imagen,
sino el exceso de obra light y formalista que hay en Arco, parece que
últimamente los artistas son menos sensibles a lo que
está pasando en el mundo que la gente normal de la calle. Creo
que tiene que ver con que los poderes fácticos censuran a
través de las becas y las subvenciones". Seguramente, por eso,
el muy rebelde artista Óscar Seco, el misil lo colocó en
mano de Jesucristo y no de Mahoma.
LA PAREJITA GAY Y EL ARTE DE LA BLASFEMIA
La parejita de “artistas” británicos Gilbert &
George, que el año pasado representó a Gran
Bretaña en la Bienal de Venecia, acaba de inaugurar en Londres
una exposición en la galería White Cube, en Hoxton
Square, un barrio del este de Londres muy a la moda. El gancho de la
exposición es la blasfemia pura y dura, y su título es
“Era Jesús heterosexual”.
Los “artistas” ya sesentones son pareja artística y
de hecho desde su juventud, y se han labrado su fama mediante la ya
vieja técnica de la provocación. Una fama cimentada en la
apología de la sodomía, la exaltación de l as heces fecales y la blasfemia.
Sin embargo, últimamente la oferta
artística deGilbert & George , con un luck evocador del
satanismo, ha centrado en la blasfemia. La actual exposición se
centra en collages fotográficos, realizados con ayuda de la
tecnología digital, y en los que aparecen sus ya familiares
figuras rodeadas esta vez de crucifijos, amuletos, talismanes y
extraños símbolos. Una iconografía grotesca
directamente diseñada para ofender y atacar a los cristianos.
El crucifijo es de todas formas el motivo dominante en todas las obras
expuestas, con un Cristo abierto por la mitad, que tiene a veces
aspecto de batracio crucificado. Tanto los crucifijos como los propios
autorretratos de los artistas aparecen en perfecta simetría
mediante el truco fotográfico de segmentar la imagen en dos
mitades verticales para crear una nueva, duplicando una de ellas.
Como si fueran santos modernos, Gilbert & George, enfundados como
siempre en sus impecables, aunque anticuados trajes, llevan sobre sus
cabezas como un halo o aureola, y en algunas de las obras, sus figuras
aparecen difuminadas, con lo que adquieren un aspecto
fantasmagórico.
"Jesús dice 'perdónate a ti mismo'. ¡A Dios le
gusta joder! Disfruta", se puede leer en uno de los collages, de gran
colorido. La figura de Cristo partido en dos recuerda las
simetrías de los caleidoscopios y le da la apariencia deforme y
monstruosa.
Por si no estuviera suficientemente claro el mensaje que la pareja de
artistas quiere transmitir, Gilbert, de 62 años, afirmó
con motivo de la inauguración: 'La religión es
superstición. No nos gusta el dogma religioso', afirma Gilbert,
de 62 años.
LOS TIEMPOS CAMBIAN
Sobre este asunto, BEGOÑA ARCE, se pregunta lo siguiente en su reportaje para El Pais:
"¿Sigue
resultando provocador el arte de Gilbert & George? En una
época de terroristas suicidas, su descaro difícilmente
puede inquietar a la opinión pública, como ayer ya
anotaba un diario londinense. Los rebeldes de antaño son hoy
figuras plenamente consagradas e integradas en el stablishement
británico. De hecho, la pareja representó al Reino Unido
en la pasada Bienal de Venecia y, el próximo año su obra
será objeto de una gran retrospectiva por parte de la Tate
Modern."
Estas palabras de Begoña Arce son del 29 del pasado mes. Y ya
suenan raras menos de un mes después. Y es que ahora todo el
mundo se escandaliza de la blasfemia, hasta laicistas como
Rodríguez Zapatero o Solana. El mundo y la moral han cambiado en
un mes. Sólo una cosa sigue igual en toda esta historia:
cómo ofender y atacar a los católicos, y que ese tipo de
actos salen gratis.
Fuente: edicionescatolicas.com
|
Autor: Javier Mezquíriz | Fecha: 14/02/06
Más
información:
|