Proyecto «Gran Simio»: a
medio camino entre lo «progre» y lo
ridículo
El PSOE
pide derechos «humanos» para los monos y la Iglesia
se
indigna: «Es como pedir derechos taurinos para los
hombres»
¿Deben tener los monos derechos
«humanos»? La
discusión podría parecer, hasta ayer mismo,
descabellada,
pero una propuesta auspiciada por un diputado del grupo socialista la
ha llevado a la actualidad. Y no sólo eso: el proyecto va a
ser
defendido en rueda de prensa, y nada menos que en el Congreso de los
Diputados.
Como no podía ser
de otra forma, la
iniciativa ha despertado una fuerte polémica. La primera en
manifestarse ha sido la Conferencia Episcopal Española, que
se
mueve entre la indignación y la hilaridad, pero que no
esconde
sus críticas a un proyecto que tilda de
«ridículo».
La propuesta está
impulsada por el
denominado «Proyecto Gran Simio»,
una organización
internacional del mismo nombre, y será presentada hoy mismo
en
una rueda de prensa en el Congreso, auspiciada por el Grupo Socialista
que, de la mano de su diputado verde Francisco Garrido, ha invitado a
representantes del resto de las fuerzas parlamentarias.
La convocatoria se hace para
respaldar la
proposición no de ley que insta al Gobierno a declarar su
apoyo
al proyecto y a «emprender las acciones necesarias en los
foros y
organismos internacionales para la protección de los grandes
simios del maltrato, la esclavitud, la tortura, la muerte y
extinción».
«Escuela de
pacifismo». El
periodista y escritor Joaquín Araújo, presidente
de la
entidad, junto al secretario general, Pedro Pozas, darán a
conocer la idea, que, según adelantó ayer el
propio
Joaquín Araújo, quiere ser el germen de
«una
gigantesca escuela de pacifismo» que elimine la crueldad en
el
trato hacia los animales. La iniciativa encontró una pronta
contestación del arzobispo de Pamplona, monseñor
Fernando
Sebastián. «Me da risa»,
afirmó ayer el
prelado en una rueda de prensa en la Conferencia Episcopal.
«Me parece que por
hacer el progre se
puede hacer el ridículo», continuó,
para aclarar
que según su parecer «para los monos
habrá que
pedir derechos de simio, derechos simiescos, pero pedir derechos
humanos sería como pedir derechos taurinos para los hombres.
No
lo entiendo», concluyó. Asimismo,
Monseñor
Sebastián también relacionó esta
proposición con la legislación
española que, en la
actualidad, permite el aborto o la manipulación de
embriones.
«O sea, que no concedemos derechos de persona a los
niños
sin nacer, a los embriones humanos, a los fetos humanos, ¿y
se
los vamos a conceder a los monos? Realmente es una sociedad o
ridícula o dislocada o loca», concluyó.
Fuente: larazon.es
| Fecha: 25/04/06
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