El filósofo Robert Spaemann advierte
que “la cristiandad europea está claramente
atemorizada”
En la primera conferencia del VII Congreso Católicos y Vida
pública,
el catedrático alemán Robert Spaemann, presentado por el ex
presidente de Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, habló sobre
la “convivencia de creyentes y no creyentes en una sociedad
moderna”.
El Profesor de la Universidad de Munich inició su
intervención recordando el triste espectáculo que
se ofreció a Europa y al mundo entero cuando "el
año pasado tuvo lugar en Bruselas una humillación
de los ciudadanos cristianos de Europa como nunca antes
había sucedido", que fue la obligación a
renunciar del candidato presentado por Italia para comisario europeo de
Justicia, el ministro italiano Rocco Butiglione, tras manifestarse
acerca de "sus convicciones personales a propósito de la
familia, de la posición de la mujer y de la homosexualidad".
Por todo esto aseguró que "la cristiandad europea
está claramente atemorizada".
El catedrático emérito, instó a
"repensar a fondo el estatus de los ciudadanos religiosos en el moderno
Estado de derecho" y no en el "estado secular, como se ha hecho muy
usual hoy día".
A continuación se fue refiriendo a aspectos altamente
debatidos en nuestra sociedad contemporánea. Y
así, Robert Spaemann aseguró en su conferencia
que la homosexualidad es "un defecto biológico" y
que es contrario a la razón "institucionalizar de alguna
manera uniones de este género y acercarlas a lo que es el
matrimonio", a la vez que calificó de "absurdo" el tema de
la adopción por parte de parejas del mismo sexo.
El catedrático emérito de la Universidad de
Munich en esta línea de pensamiento siguió
afirmando "que un hombre, como también un animal, que no sea
receptivo a la fuerza de atracción sexual del otro sexo, es
claramente un defecto biológico, como aparece
también en el resto de la naturaleza, un 'fallo de la
naturaleza', como escribía Aristóteles. Pues la
supervivencia del género humano descansa en esta fuerza de
atracción. Si un hombre, que sufre este defecto e inclina
sus tendencias sexuales al propio sexo, sigue o no esta tendencia, es
una cuestión moral, que no debe interesar al legislador
estatal.
En esta línea, Robert Spaemann consideró
"completamente absurdo" que se otorgue a parejas gays el derecho a la
adopción de niños. "Esto esconde un
individualismo craso, según el cual los niños
existen para satisfacción de los padres",
argumentó. A su entender, la pregunta legítima
sobre qué es lo mejor para los niños "pasa a
segundo plano" en este tipo de adopciones
A su entender, "contradice completamente a la razón
institucionalizar de alguna manera uniones de este género y
acercarlas a lo que es el matrimonio" porque "el interés
público" en la unión es que puedan provenir
niños. En este punto, añadió que "si
no, también hermanos podrían casarse" o un
párroco y quien cuida de su casa o un matrimonio entre tres
o un pequeño círculo de amigos del mismo sexo.
"Que la comunidad de vida privilegiada públicamente tenga
que ser sexual, que no pueda establecerse entre parientes, etc., que
existan todas estas restricciones se basa en una imitación
del matrimonio que no puede fundamentarse ya con ningún
argumento racional", agregó.
Pasando a hablar del Estado moderno, el Catedrático de
Munich afirmó que el “Estado moderno no se refiere
a la verdad sino solo indirectamente” la verdad, dijo
“en cuanto tal es intolerante”, pues,
explicó, una cosa “no puede ser verdadera u no
verdadera a la vez”. Esto le llevaba a distinguir entre el
error y el que yerra, de modo que Robert Spaemann afirmó con
San Agustín que “ha de odiarse el error pero amar
al que yerra”.
Terminó su intervención, poniendo distintos
ejemplos en los que se mostraba a las claras la importancia del
cristianismo y de los que se comportan como tales en su vida de
ciudadanos en un estado europeo.
Fuente: analisisdigital.com
| Fecha: 19/11/05
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