El Delegado del Gobierno en Madrid multa a las familias que protestaron contra la Ley de los homosexuales
Un
importante líder de las asociaciones familiares y un joven
sacerdote exmisionero han recibido una sanción de la
Delegación del Gobierno en Madrid. Su delito fue reunirse pacíficamente el pasado 16 de marzo ante el Congreso de los Diputados junto a 500 personas para entregar un manifiesto a varios diputados. La plataforma ciudadana HazteOir.org
ha anunciado que interpondrá un recurso ante los tribunales por
lo que considera "una muestra de talante totalitario". Además,
HO iniciará una cuestación popular para cubrir el importe
de la multa en caso de ser rechazado el recurso.
HAZTEOIR.ORG .- En pleno escándalo por la detención
ilegal de dos militantes del PP por orden de Constantino Méndez,
Delegado del Gobierno en Madrid, un nuevo capítulo de abuso de
autoridad viene a subrayar su arbitrarismo a la hora de
desempeñar la labor encomendada.
El Coordinador Nacional de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP)
en defensa del matrimonio, la familia y la infancia, que ya ha recogido
600.000 firmas, ha recibido una notificación de la
Delegación del Gobierno por el que se le comunica “la
iniciación de un proceso sancionador administrativo” en
los juzgados, que busca imponerle una multa económica. La falta
que se le imputa es tomar “parte en una concentración que
tuvo lugar en esta capital, frente al Congreso de los Diputados”.
El Coordinador Nacional de la ILP se encontraba el pasado 16 de marzo
junto a otros representantes de las principales asociaciones
familiares, en la Carrera de San Jerónimo, para hacer entrega a
varios diputados del PP de un “Manifiesto en defensa de la
familia, el matrimonio y la infancia”. En torno a ellos, se
reunieron 500 personas convocadas a través de HazteOir.org,
con el objeto de apoyarles en la entrega del texto y manifestar su
oposición a la Ley a través de la que el Gobierno
pretende equiparar las parejas del mismo sexo a los matrimonios, por el
hecho de que se quieran.
Madres de familia con sus hijos, jóvenes y personas mayores,
acudieron a las puertas del Parlamento a la hora del almuerzo, portando
pancartas con lemas como “Zapatero no recibe a las
familias”, “Los huérfanos tienen derecho a un padre
y una madre” o “Matrimonio no es igual a unión de
gays”. La concentración transcurrió sin desordenes
y en un ambiente de calma, hasta que, ante la sorpresa y el temor de
los presentes, comenzaron a llegar furgonetas de policía
–hasta un total de veinte-, y casi un centenar de agentes
antidisturbios rodeó al grupo.
Con evidente intención intimidadora, los efectivos tomaron los
datos de 41 personas, negándose en varias ocasiones a dar su
número de placa ante el requerimiento de los representantes
familiares, y empujándoles a abandonar el lugar. Datos que no se
mencionan en la comunicación de la multa que la
Delegación del Gobierno ha hecho llegar a los sancionados. Para
la Delegación, el relato de los hechos se reduce a estas
palabras: “Cuando los efectivos policiales procedieron a
comunicarles que debían abandonar la zona. Vd. mostró una
fuerte resistencia pasiva a abandonar el lugar y, cuando le fue
solicitada su documentación, contestó de forma
airada”.
La llegada de uno de los mandos disparó los acontecimientos. A
voz en grito -“¡¿Qué pasa, es que tengo que
venir yo a echarlos?!”- y con visible irritación,
comenzó a empujar a los concentrados, que ya habían
comenzado a retirarse lentamente. Ante lo que consideraron un desalojo
lento de los reunidos, algunos agentes se emplearon con violencia e
insultos. Un grupo de jóvenes que trató de desplegar una
pancarta en la que se leía “Zapatero: menos talante y
más sentido común. Matrimonio=hombre+mujer” fue
expulsado literalmente con varias patadas en el trasero, y la
amenazadora pancarta fue rasgada. Tres personas tuvieron que ser
atendidas por los servicios médicos y otra decena sufrió
contusiones, magulladuras y ataques de ansiedad. En una de las
instantáneas, se puede observar cómo un hijo consuela a
su llorosa madre mientras su hija adolescente es recriminada por un
policía.
Un joven sacerdote exmisionero, amenazado y finalmente denunciado
Rafael Torregrosa, joven sacerdote de la parroquia del Pilar, en
Talavera de la Reina, se encontraba en Madrid aquel día, y
acudió a la concentración pacífica con
intención de ser uno más entre los ciudadanos. Hace
apenas tres días, recibe una llamada en la que se le comunica
que será sancionado con una multa por “intentar romper el
cordón policial, y al no conseguirlo, agredir físicamente
a un policía” y por “amenazar con denunciar a un
agente por abuso de autoridad”.
Al ponernos en contacto con el Padre Rafael, que ha sido misionero en
Perú durante una temporada y ejerce actualmente como coadjutor
en su parroquia, sorprende su relato de los hechos, por la
contradicción con los motivos por los que se le impone la
sanción.
“Me encontraba hablando por teléfono con un amigo, fuera
del círculo policial que seguía empujando a los
concentrados”, narra. “Apagué el móvil y me
dispuse a marcharme a mi casa, cuando se acerca un policía y me
agarra por el brazo, diciendo: ‘Tú, ¿dónde
vas?’. ‘Pero, si yo me voy a mi casa’, dije, pero
él me empujó hacia el grupo, obligándome a entrar
en el círculo policial; me pidió la documentación
y yo le pedí que me enseñara el número de placa.
Mientras tanto, algunos policías discutían qué
hacer conmigo”. El Padre Rafael había acudido embutido en
su clergyman, después de pasar la mañana en la facultad
de San Dámaso, donde estudia de lunes a viernes.
Poco después de ser introducido en el cerco, es obligado a
abandonarlo y le rodean cinco agentes, ante los que él
respondió, siempre según su relato, “No hacen falta
tantos”. Uno de ellos le amenaza con denunciarle “por
insulto, agresión y resistencia a la autoridad”, amenaza
que se ha visto tristemente ejecutada. El Padre Torregrosa, sin perder
la calma, contesta: “Pero, ¿cómo, siendo fuerza
policial, miente?”, cuya respuesta fue “Sí,
sí, tú sigue así que te vas a enterar”.
Finalmente, se acerca otro agente que, con maneras cordiales, le dice
que no se preocupe, que se marche a su casa.
La versión de la Delegación del Gobierno
A la reclamación de los multados ante la Delegación,
ésta alega como motivos para abrir causa judicial administrativa
la falta de comunicación de la concentración y la
resistencia pasiva de los sancionados. A pesar de que cuentan con los
datos de otras 39 personas, sólo el Coordinador Nacional de la
ILP y el Padre Torregrosa han sido expedientados.
Para HazteOir.org, Constantino Méndez “ha decidido escoger
como ‘cabezas de turco’ a ambos por representar lo que
consideran dos enemigos: las asociaciones familiares con las que no ha
querido sentarse a dialogar sobre la Ley; y la Iglesia católica,
que se ha mostrado firme ante los ataques que está recibiendo la
familia”. “Mientras altos representantes del Gobierno
festejan con activistas homosexuales ante las puertas del Parlamento la
superación de un trámite de esta Ley”, afirman en
la plataforma, “las familias son vapuleadas con la violencia y
las amenazas, poniendo el poder al servicio del partido gobernante, en
la línea del viejo fanatismo marxista”.
La plataforma ciudadana ya ha anunciado que interpondrá un
recurso ante los juzgados. Además, HazteOir.org llevará a
cabo una cuestación popular a través de su página
web con el fin de sufragar los gastos que pudieran derivarse en caso de
no prosperar el recursos. La campaña será lanzada con el
nombre de “Yo también estuve en el Congreso” y se
espera recaudar fondos para la manifestación que tendrá
lugar el 18 de junio en defensa de la familia y la infancia.
A la Delegación del Gobierno en Madrid se le acumula un nuevo
problema, tras las detenciones fraudulentas de dos militantes del PP
por las supuestas –y cada vez más ‘supuestamente
falsas’ en base a los testimonios policiales- agresiones a Bono
en la manifestación del pasado 22 de enero convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).
A golpes con las familias y a besos con el lobby rosa
Ignacio Arsuaga ha recordado que, sólo unas semanas
después de la concentración del 16 de marzo, reprimida
violentamente por la policía, un numeroso colectivo de
activistas homosexuales se reunió ante las puertas del Congreso
durante la sesión del 21 de abril en que se votó el
proyecto de Ley. “Y no sólo no fueron agredidos, sino que
el Ministro de Justicia no tuvo reparo en salir a festejarlo con los
líderes del homosexualismo allí concentrados”,
denuncia. “Este nuevo agravio del Gobierno Zapatero es
intolerable”, puntualiza, “y tendrá su respuesta en
la manifestación que el 18 de junio recorrerá las calles
de Madrid bajo el lema por la familia, por la libertad”.
Fuente: hazteoir.org | Fecha: 17/05/05
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