Aparición de la Virgen en Cova de Iria, Fátima (13/10/1917)
María
nos vino a anunciar crisis en la Iglesia, el mal que el comunismo iba a
traer a la Fe, y una advertencia: si el mundo no se convierte, la ira
de Dios volcará su Copa (como está escrito en el
Apocalipsis) sobre esta empobrecida humanidad. La justicia
vendrá finalmente para rescatar a aquellos que
manteniéndose en la Fe, el amor y la oración, encuentren
en Dios el camino de regreso a la verdadera patria: la Patria Celestial.
La Virgen María, vestida del sol, en su máximo esplendor,
se aparece a tres pastorcitos en seis oportunidades, ante multitudes
crecientes de testigos.
Realiza revelaciones sobre castigos divinos que caerán sobre la
humanidad si ésta no se arrepiente y convierte, y anuncia el
triunfo final del Inmaculado Corazón de María.El 13 de
octubre de 1917, en su última aparición, setenta mil
testigos presencian un hecho conocido a partir de allí como
“el milagro del sol”.Fátima marca claramente un
cambio de rumbo en la historia de la humanidad.
No puede entenderse Fátima si no se la interpreta como la
materialización de lo anunciado en el libro del Apocalipsis,
capítulo 12, escrito por San Juan Evangelista, a partir de
visiones que tuvo durante su estancia en la isla griega de Patmos.
Allí se anuncia que “en ese tiempo una gran señal
aparecerá en el cielo: Una Mujer, vestida del sol, con la luna
bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre Su cabeza.
Está por dar a luz.”.
Fátima es un hito que señala una intervención
más cercana de María en estos tiempos que vive el mundo,
y a la cercanía del retorno de Jesús en Gloria,
representado allí como Su segundo nacimiento, nuevamente en
María, Su amada Madre.
¿El momento?
1917 es un momento muy especial para la humanidad. Gran parte del mundo
civilizado sufre la primera guerra mundial, mientras el comunismo
realiza su primer gran conquista práctica: alcanza el poder en
Rusia a partir del éxito de la revolución bolchevique. Si
se analiza una vez más Apocalipsis 12, allí
también veremos el anuncio de otra señal en la tierra: la
llegada de un “gran dragón rojo, que tratará de
devorar a su Hijo en cuanto la Mujer diera a luz”.
En varias apariciones María ha aclarado que el dragón
rojo es una representación Bíblica del comunismo ateo,
que arrastra a millones de almas a la negación de Dios, e
intenta poner a la humanidad de espaldas a Jesús, en los
momentos previos a su retorno en Gloria.
1917 marca entonces un año muy especial por el doble
acontecimiento: la venida de la Mujer vestida del Sol, en
Fátima, y la llegada del dragón rojo al mundo, con el
comunismo tomando el control de una de las mayores naciones de la
tierra.
¿Los videntes?
Tres jóvenes pastorcitos: dos hermanos de 9 y 7 años,
Francisco y Jacinta Marto, y su prima de 10 años, Lucia Dos
Santos. En un Portugal rural, pobre y alejado, configuraban la
más total ausencia de conocimiento teológico o
histórico sobre el mundo, la Iglesia o aún sobre la
propia existencia del Papa.
María opta por almas pobres y desprovistas, de tal modo de
resaltar la magnitud de su Presencia, buscando solo pureza y humildad
en sus instrumentos elegidos.
Los niños sufrieron persecución política durante
las apariciones, siendo secuestrados por la autoridad política
mas cercana (Portugal sufría una dictadura en esa época),
y recibieron la amenaza de ser hervidos en un caldero de aceite, en
caso de no confesar los mensajes secretos que les entregara la Virgen.
Ante la valiente negativa de los niños, durante tres largos
días, fueron liberados y enviados nuevamente a sus hogares.
En la primera aparición, María anuncia que Jacinta y
Francisco se irían rápidamente con ella al Cielo (ambos
fallecieron poco tiempo después, luego de sufrir penosas
enfermedades), mientras Lucía iba a permanecer un tiempo
más, para difundir la devoción al Corazón
Inmaculado de María en todo el mundo. Lucía aún
vive, como religiosa en un convento de clausura en Portugal.
¿Los testigos?
En las seis oportunidades en que María se presentó a los
niños, empezando el 13 de mayo de 1917 y culminando el 13 de
octubre del mismo año, se fueron acercando en cantidad creciente
testigos deseosos de ver a María. En la ultima aparición,
setenta mil personas acompañaron a los niños en su
diálogo final con nuestra Madre Celestial.
Durante las apariciones, mientras los pastorcitos dialogaban con la
Madre Celestial, los testigos veían una nube sobre la
pequeña encina en la que se posaba María. También
sentían un sonido peculiar, como un leve zumbido, y veían
como se arqueaban las ramas del árbol ante el peso de algo que
era invisible para ellos.
María anunció a los videntes que en su
última aparición, del 13 de octubre, daría una
prueba de Su Presencia. Y así fue: los setenta mil asistentes
presenciaron el milagro del sol, el que fue visto desde distancias de
hasta cuarenta kilómetros de la Cova de Iría.
¿Hubo antecedentes previos?
En 1915 los pastorcitos habían tenido, mientras cuidaban a sus
ovejas, la aparición de un Angel, que se presentó como el
Angel de La Paz, y les enseñó una oración para que
la repitan con él:
“Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido
perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os
aman”.
Luego se apareció dos veces más, presentándose
como el Angel de la Guarda, el Angel de Portugal. Les
enseñó el resto de la oración, dándole la
Eucaristía a Lucía (que ya había recibido la
Primera Comunión) y de beber el Cáliz a Jacinta y
Francisco.
A partir de esta experiencia, los niños empezaron una activa
vida de oración, de penitencia y sacrificios en expiación
de los pecados del mundo.
¿De qué manera se manifestó María a los niños?
Durante la tarde del domingo 13 de mayo de 1917, mientras los
niños pastaban a su rebaño, vieron un relámpago en
un día de pleno sol. Mientras llevaban a sus ovejas a un lugar
protegido observaron a muy corta distancia, sobre una encina de
poco más de un metro de altura, una nube sobre la que estaba
parada una hermosa Mujer, con un vestido de luz, y un resplandor que
parecía provenir del mismo sol. Tenía sus manos en
posición de oración, mientras pendía de las mismas
un Rosario de cuentas brillantes como perlas, y una Cruz pequeña
plateada. Lucía y Jacinta podían verla y oírla,
mientras Francisco solo podía verla. La Virgen en un momento
abrió sus manos, saliendo de las mismas una Luz más
fuerte que el sol, que los niños entendieron era la Luz del
Mismo Dios.
En la primera aparición María les pidió que
vuelvan los días trece de cada mes, por seis meses consecutivos,
a la misma hora y al mismo lugar. Los niños, culminada la
aparición, veían a María elevarse hasta el Cielo,
el cual se abría dando cabida a una imagen celestial que se
elevaba entre los astros. Luego, todo retornaba a la normalidad en la
Cova de Iría.
¿Cuál fue el mensaje entregado por María?
A lo largo de las seis apariciones, nuestra Amadísima Madre
Celestial fue entregando una serie de mensajes que cambian el curso de
nuestro entendimiento sobre el mundo en que vivimos. Ante todo
hubo varias advertencias al creciente apego al pecado y a la
negación de Dios en el mundo moderno.
María advierte sobre la necesidad de orar el Santo Rosario,
pedir perdón por los pecados del mundo y orar por la Paz.
Nuestra Madre anuncia el fin inminente de la primera guerra mundial,
pero advierte que en caso de no convertirse, el mundo
enfrentaría pronto una guerra peor aún (fue la segunda
guerra mundial, que se inició en 1939).
María les muestra el infierno a los tres niños, que ante
el horror miraron a la Virgen con sus rostros demudados. Nuestra Madre
Celestial les dijo que para evitar que mucha gente pierda su alma y
fuera allí, Dios quería instaurar la devoción al
Corazón Inmaculado de María, ya que a través de la
misma se podrán salvar a muchas almas (primera parte del
mensaje). También advierte sobre el peligro del comunismo ateo,
y pide la Consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de
María, como freno a la difusión del error por el mundo,
promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia.
María anuncia mucho sufrimiento al Papa y a la Iglesia
Finalmente, La Virgen realiza una advertencia: si los hombres no se
convierten y arrepienten, ya no podrá detenerse el castigo de
Dios a tanta ofensa y traición a su amor. Un gran castigo se
abatirá sobre la humanidad, varias naciones serán
aniquiladas, habrá guerra, hambre y persecuciones a la Iglesia y
al Santo Padre (segunda parte del mensaje).
¿Cuál es el contenido del tercer mensaje secreto de Fátima?
La Virgen también dio a Lucía la tercera parte del
mensaje, pero le pidió que se lo entregue a las autoridades
religiosas, para que lo difundan en una fecha que Lucía les
comunicó. Varios Papas han leído este tercer mensaje
secreto, habiendo sufrido conmoción al hacerlo, y evitando su
difusión o conocimiento.
Finalmente, durante el año 2000 la Iglesia difundió
oficialmente el tercer mensaje de Fátima. En el mismo se habla
del llamado a la penitencia, de persecuciones a la Iglesia, a los
religiosos y religiosas, y al mismo Santo Padre, y de mártires
de la Iglesia que se generarán en nuestros tiempos. Todo esto
fue presentado a los tres pastorcitos en una visión donde
María tenía un papel protagónico, como protectora
y pastora del mundo en estos tiempos.
De todos modos, la controversia respecto del tercer mensaje de
Fátima no se ha agotado, a pesar de la versión oficial
que la Iglesia difundió sobre el mismo. Por ejemplo, en el libro
del Padre Gobbi la misma Virgen María hace referencias al tercer
mensaje, indicando que el mismo se refiere al inminente regreso de
Cristo en Gloria y al triunfo del Inmaculado Corazón de
María.
¿En qué consistió el milagro del sol?
En su última aparición, se concentraron en la Cova de
Iría setenta mil testigos, que deseosos de asistir a la prueba
de Presencia Celestial que María había anticipado a los
tres niños, soportaron una jornada de fuerte temporal. En medio
del lodazal y la lluvia, comenzó la aparición. Cuando la
misma estaba por culminar, se abrió el cielo y se vió el
sol como un inmenso disco de plata. A pesar de su brillo intenso
podía ser mirado a simple vista.
La multitud lo contemplaba absorta, cuando súbitamente, el astro
se puso a bailar. Giró rápidamente como una gigantesca
rueda de fuego, se detuvo de repente, y poco después
comenzó nuevamente a girar sobre si mismo, a una velocidad
sorprendente. Finalmente, en un torbellino vertiginoso, sus bordes
adquirieron un color escarlata, esparciendo llamas rojas en todas
direcciones. Estas se reflejaban en el suelo, en los árboles, en
los rostros vueltos hacia el cielo, reluciendo con todos los colores
del arco iris. El disco de fuego giró locamente tres veces, con
colores cada vez mas intensos, tembló espantosamente, y
describiendo un zigzag descomunal, se precipitó sobre la
multitud aterrorizada. Un único e inmenso grito escapó de
todas las gargantas. Todos cayeron de rodillas en el lodo, pensando que
serían consumidos por el fuego. Esto se pudo ver hasta a
cuarenta kilómetros de distancia. Muchos rezaban en voz alta,
mientras el sol volvía a su posición normal, retornando
la paz al lugar. Sorprendentemente, la ropa empapada por la lluvia y el
lodazal del lugar, se habían secado por completo en toda la
multitud congregada
¿Qué dijo la Iglesia sobre Fátima?
En los años posteriores a la aparición, se inició
un proceso formal de investigación, que culminó en 1930
cuando el Obispo de Leiria aprobó la devoción a la
Virgen de Fátima.
Varios Papas han reafirmado y manifestado su devoción a
Fátima, siendo quizás Juan Pablo II el Papa que
más abiertamente expresó su amor por María, a
través de la reafirmación de la importancia del
Corazón Inmaculado, que nuestra Madre nos presentó como
seguro refugio, en Cova de Iría.
¿Qué efecto produjo Fátima en las décadas siguientes?
María pidió oración del Santo Rosario en su
tercera aparición, y agregó la siguiente jaculatoria,
para el final de cada misterio:
¡Oh Jesús mío!, líbranos del fuego del
infierno, lleva a todas las almas al Cielo, principalmente a las que
más lo necesiten¨.
En este pedido se esconde el secreto del Triunfo del Corazón
Inmaculado que María anunció: la oración
vencerá finalmente al mal, cuando todo parezca perdido.
Fuente: reinadelcielo.org
Más información:
|