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Hallada la tumba de San Pablo

Recientemente se ha dado a conocer el descubrimiento del sarcófago con los restos mortales del apóstol san Pablo, justo debajo del altar mayor de la basílica de San Pablo Extramuros, en Roma. Los detalles de este descubrimiento los ha hecho públicos el diario italiano Avvenire.

Las excavaciones en la basílica de San Pablo Extramuros, llevadas a cabo por los Museos Vaticanos, han conducido al descubrimiento, debajo del altar mayor, de un sarcófago romano al nivel de la antigua basílica teodosiana, exactamente bajo la inscripción Paulo, apostolo mart, visible en la base del altar. El encargado de presentar el descubrimiento es Giorgio Filippi, un arqueólogo especialista que trabaja para los Museos Vaticanos y que ha dirigido el equipo encargado de las excavaciones. «Hemos descubierto –ha declarado– un sarcófago o contenedor de reliquias. Sabemos que es del año 390, es decir, la época de la ampliación de la basílica constantiniana por parte de los emperadores Teodosio, Valentiniano II y Arcadio, cuando se sabía que los restos allí depositados eran del apóstol Pablo».

El sarcófago tiene un orificio de una decena de centímetros, tapado sólo con un poco de argamasa, ideado en su tiempo para poder introducir pequeñas piezas de tejido y convertirlas en reliquias al contacto con los restos mortales. Bastaría remover la tapa para introducir una microcámara. Pero, por el momento, Filippi opina que «el descubrimiento es suficiente». Para comprender la génesis de este hallazgo, hace falta encuadrar históricamente la basílica.

Después de su martirio en Roma, san Pablo es enterrado en un lugar de la Via Ostiense, en la tumba de la Matrona Lucilla, según la tradición. En torno al sepulcro, el emperador Constantino edifica la primera basílica, hacia el año 320, de la que no se conserva nada en la actualidad. En el 390, el Triunvirato que guiaba el Imperio romano por aquella época, Teodosio, Valentiniano II y Arcadio, deciden ampliar la basílica, tomando como modelo la basílica de San Pedro. Las excavaciones y la investigación documental han puesto de manifiesto que la colocación del sarcófago data de esta época. El Papa León Magno reconstruye la nave derecha, destruida por el terremoto del año 433, y eleva el nivel del presbiterio, de modo que el sarcófago queda enterrado por debajo del suelo. Sobre la tapa se deposita metro y medio de mampostería y, encima, la losa de mármol con la inscripción incompleta Paulo apostolo mart. Con la elevación del piso, se coloca el primer altar fijo de la basílica. En el mármol se abre un agujero que comunica con el agujero del sarcófago. Gregorio Magno, en torno al año 600, queriendo equiparar la basílica paulina a la de San Pedro, alza todavía más el presbiterio. Posteriormente, cuando la basílica sea reconstruida en 1854, después del pavoroso incendio de 1823, el sarcófago quedará cubierto por una capa de cemento, mortero, arena y detritus varios, entre los que se encuentra una moneda de la época. Y sobre las reliquias se posa el misterio.

Fruto del Jubileo

La decisión de buscar la tumba de san Pablo nace con el Jubileo del año 2000. Muchos peregrinos, católicos o no, buscaban venerar las reliquias del Apóstol. El obispo Marcello Costalunga, administrador pontificio de la basílica en aquella época, pidió, junto con el abad Paolo Lunardon, a la dirección de los Museos Vaticanos el inicio de la investigación. Las excavaciones duran desde junio de 2002 hasta mayo de 2003. Entre el altar mayor y el antiestante de San Timoteo, Filippi abrió una pequeña cavidad para no dañar el presbiterio, y luego excavó un túnel horizontal de un metro de largo con lo que consiguió descubrir el sarcófago. Luca Liverani La decisión de buscar la tumba de san Pablo nace en el Año Jubilar 2000. Muchos peregrinos, católicos o no, buscaban venerar las reliquias del Apóstol. El obispo Marcello Costalunga, administrador pontificio de la basílica, pidió, junto con el abad Paolo Lunardon, a la dirección de los Museos Vaticanos el inicio de la investigación

Fuente: Alfa y Omega  |  Autor: Luca Liverani  |  Fecha: Nº 449-5/5/2005

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