Día Internacional de Recuerdo del Comercio de Esclavos y su Abolición
El
23 de agosto se ha celebrado el Día Internacional de Recuerdo
del Comercio de Esclavos y su Abolición, instituido por la UNESCO
en el año 1997, para recordar la magnitud de una tragedia
practicada durante tantos siglos y que, a pesar de la abolición
legal, sigue siendo una realidad en muchos lugares.
Esta jornada tiene, además, un significado especial, porque
viene enmarcada en el año 2004, proclamado por la Asamblea
General de las Naciones Unidas Año de conmemoración de la lucha contra la esclavitud y de su abolición.
Este año es el bicentenario de la proclamación del primer
Estado negro, HAITÍ, símbolo del combate y la resistencia
de los esclavos, el triunfo de los principios de libertad, igualdad,
dignidad, de los derechos de la persona y la ocasión de un
reencuentro fraternal entre África, Europa, el Caribe y las
Américas, aunque Haití vive desde hace meses en estado de
convulsión.
A lo largo de 2004 están teniendo lugar diversos eventos para,
según palabras de Matsuura, Director General de la UNESCO,
"institucionalizar la memoria, impedir el olvido y reavivar el recuerdo
de una tragedia ocultada o ignorada durante mucho tiempo".
La esclavitud fue declarada "crimen contra la humanidad" en el
año 2001 por la Conferencia Mundial contra el Racismo. Pero la
esclavitud no ha desaparecido, sigue practicándose bajo las
nuevas formas de trata de personas y tráfico humano.
La trata de personas es la esclavitud de los tiempos modernos; consiste
en el reclutamiento, alojamiento, transporte y comercio de una persona
con el propósito de ser explotada sexualmente o en trabajo
forzado. Casi 4 millones de personas son esclavizadas cada año
por este negocio que mueve entre 7 y 10 billones de dólares.
El tráfico humano, que es también una nueva forma de
esclavitud, es el movimiento ilegal de personas entre países con
el consentimiento de los trasladados, a cambio de promesas de trabajo y
mejores condiciones de vida, que nunca llegan.
Secuestros, compra y venta de niños, niñas y mujeres para
la prostitución, trabajo forzado, rapto de niños y
adiestramiento para la guerra, matrimonios impuestos, servidumbres por
deudas… son las maneras de los nuevos traficantes de esclavos.
Según datos de las Naciones Unidas, centrándonos
sólo en el América Latina, Brasil es uno de los
países con mayor exportación de mujeres, 75.000 al
año en los Estados de Goiás, Rio de Janeiro y Sao Paulo.
Desde Colombia salen cada año cerca de 35.000 mujeres que
generan unas ganancias de 500 millones de dólares. En Costa
Rica, donde se ha incrementado el turismo sexual y el tráfico de
menores en los últimos años, es paso de tráfico
humano hacia Asia y América del Norte. La República
Dominicana es el cuarto país con más mujeres fuera
dedicadas a la prostitución, la mayoría de ellas con
edades entre 24 y 28 años. En México existen redes
organizadas de trata de mujeres, incluso de 14 años, hacia
Estados Unidos.
Manos Unidas,
organización católica para el desarrollo, apoya los
objetivos de esta jornada de denuncia; rechaza toda forma de
esclavitud, dominación, explotación y servidumbre de los
seres humanos; y pide a los gobiernos y a las organizaciones
internacionales que luchen eficazmente contra las nuevas esclavitudes.
Trabajamos con la convicción profunda de que, junto a las
medidas jurídicas, políticas y policiales para perseguir
este crimen contra la humanidad, las acciones más eficaces son
las que ofrecen a las víctimas oportunidades de desarrollo
humano personal y comunitario. Un mundo en el que crecen las
injusticias y las desigualdades estará más expuesto a las
nuevas formas de esclavitud.
Todo ser humano, creado a imagen de Dios, dotado de razón,
conciencia, voluntad e intimidad, está llamado a vivir y a
desarrollarse en libertad. En Manos Unidas trabajamos por el desarrollo
de los más pobres; es de justicia ayudarles a no caer en las
garras de los nuevos traficantes de esclavos.
Fuente: manosunidas.org | Fecha: 23/08/05
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